El peligro de las redes sociales dentro de la comunidad gay en Guatemala

Una cultura de acoso y abuso en redes sociales está lastimando una comunidad LGBTQ que ya de por sí es vulnerable.

Por Dereck Richman
Desarrollos recientes en el organismo legislativo han dejado claro que los derechos de la comunidad LGBTQ están hasta abajo de la lista de prioridades de nuestras autoridades. Se discutió recientemente la propuesta de ley 5272, también conocida como la ley de “Protección de la Vida y la Familia”, que reiteraba la prohibición del matrimonio igualitario y el aborto, e inclusive prohibía la discusión de temas relacionados a la diversidad sexual y de género en escuelas públicas y colegios privados. Uno creería que en un país que pone tanto empeño en perjudicar a sus ciudadanos LGBTQ, nuestra comunidad se uniría en contra de tal injusticia. Pero en los últimos años ha habido una epidemia de acoso en línea que es ocasionado por miembros de nuestra propia comunidad – Twitter es una de las plataformas principales donde se propaga.
Hay un gran número de cuentas de Twitter en Guatemala dedicadas a sacar gente gay del closet, publicar fotos de desnudos sin consentimiento, y en algunos casos, información personal o inclusive datos de salud, como estado de VIH. Estas cuentas siempre son privadas y no aceptan nuevos seguidores a menos que la persona que envíe la solicitud de seguimiento les dé un aporte sobre alguna persona, es decir, que junto a su solicitud adjunten fotos de alguien desnudo. Algunas cuentas piden hasta tres contribuciones al momento de enviar una solicitud de seguimiento, como @mencatalogogt, @SantaCataGT, @ElClosetDarkGT, @Uncovered_GT, y las ahora difuntas @GrindrWTFGT y @ViborasGT.
@ViborasGT era de las cuentas más atroces. Su principal objetivo era ridiculizar y acosar a miembros de la comunidad drag de Guatemala. En 2012, Leonel Rodriguez –mejor conocido como Natasha Rossenberg–, ganó la corona de Miss Gay Guatemala. Ese mismo año cometió suicidio. Nunca sabremos cuál fue el detonante, pero @ViborasGT publicó tuits comprometedores sobre Leonel antes de su muerte. La cuenta desapareció poco después del incidente, no se sabe si desactivada por sus dueños o suspendida por Twitter.
Twitter no es la única plataforma responsable de este problema. Grindr tiene un sistema de verificación muy débil, ya que no es requerido que un usuario verifique su correo electrónico al momento de crear una cuenta, lo cual facilita que alguien pueda crear múltiples cuentas. A los usuarios se les engaña con cuentas falsas con la intención de conseguir fotos de ellos desnudos, las cuales son utilizadas después por las cuentas mencionadas con anterioridad. Las cuentas luego publican un tuit con cuatro fotos preguntándole a sus seguidores si conocen al individuo, si han tenido sexo con él o que detallen cualquier experiencia que han tenido. Los seguidores luego publican más fotos comprometedoras, describen si el sexo con la persona fue bueno o malo, y en el peor de los casos, revelan si alguien es VIH positivo, dan información de dónde viven, dónde trabajan y cómo contactarlos, incluyendo datos como el nombre completo, perfiles de redes sociales y número telefónico.
Otra forma de acoso consiste en publicar fotos de hombres que ellos no consideran atractivos. Publican las fotos con tuits que dicen cosas como “Qué valiente este publicando su cara” y luego sus seguidores les responden con una interminable cantidad de comentarios despectivos. Si a estos hombres les publican fotos es con el propósito de ridiculizarlos y humillarlos. Los hombres afeminados también son un constante blanco de acoso. A menudo se les llama “pasivas” como término peyorativo. Muchos hombres gays en Guatemala se enorgullecen de ser “discretos”, lo cual se ha vuelto sinónimo de actuar como hombre dentro de los confines de la heteronormatividad, cuando en realidad debería ser un término para describir hombres que quieren disfrutar su sexualidad, pero que aún están en el armario.

He visto amigos cercanos afectados por esto. Han tenido que salir del armario con sus familias porque estas cuentas les publicaron fotos. Tienen miedo de perder sus empleos como resultado de uno de estos tweets.  No quieren usar aplicaciones de citas o conecte por miedo de que los expongan o los saquen del closet. Esto se está convirtiendo en un problema de seguridad. No solo nos tenemos que cuidar de los homófobos, sino que ahora también nos tenemos que cuidar de nosotros mismos. Debemos aprender a tratarnos mejor, en vez de destruirnos el uno al otro.
En un país como el nuestro, donde no hay leyes que explícitamente protejan en contra del acoso en línea y el bullying, lo único que nos queda es confiar en que Twitter suspenda a estas cuentas con base a sus términos y condiciones de uso. Desafortunadamente, uno puede pasar semanas reportando estas cuentas por abuso y acoso sin que se haga algo al respecto. Solo hay una notificación generada automáticamente indicando que el reporte ha sido recibido, pero no se le da ningún tipo de seguimiento. Twitter es demasiado indulgente en lo que se refiere a pornografía y acoso. Las redes sociales se está convirtiendo en un lugar seguro para acosadores anónimos, y su falta de seguimiento solo permitirá que se le haga más daño a la comunidad LGBTQ en Guatemala.

Dereck Richman (@vesperview) Escritor y editor en potencia. Actualmente estudiando la carrera de periodismo. Aficionado a la literatura, el cine, teatro y música. 
Texto publicado originalmente en inglés en The Advocate.

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