La diversidad existe y se manifiesta a donde quiera que vayamos: los espacios de trabajo no son la excepción. Necesitamos ser capaces de ver esa diversidad y valorar sus beneficios, así como entender cuáles de nuestras actitudes y políticas pueden ser excluyentes o discriminatorias. Tanto a lo interno, con nuestro equipo de trabajo; o a lo externo, con clientes y proveedores. ¿Qué tiene que saber una empresa para gestionar talento diverso y encauzar su potencial para innovar y crear valor?